Actividad de las organizaciones
Estudio de la OCU en España: Contaminantes persistentes, veneno en casa
09 dic 2011
Tras realizar mediciones de
Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) en 40 hogares, la
Organización de Consumidores y Usuarios
(OCU) exigió desarrollar sustancias que reemplacen a los
COP y pidió mayor implicación de la Administración. En
domicilios de Madrid, Almería y Valladolid se encontraron altas
concentraciones de sustancias peligrosas para la
salud.
La OCU, en colaboración con Bélgica, Italia, Portugal,
llevó a cabo un análisis de los niveles de Contaminantes Orgánicos
Persistentes (COP) en 40 hogares.
En España se analizaron 10
domicilios. Los resultados muestran la presencia generalizada de
estas sustancias destacando los niveles de retardantes de llama
bromados. La información íntegra se publica en la revista OCU-Salud
del mes de diciembre.
Los Retardantes de Llama Bromados (Brominated Flame
Retardants en ingles, BFRs) son compuestos químicos que se
añaden a una gran variedad de productos de consumo, tales como
ordenadores, muebles, textiles, y otros, para mejorar su
resistencia al fuego. Actualmente se producen unas 20-25 clases de
de BFR, siendo tres de ellas las principales: tetrabromobisfenol A
y sus derivados, difenil-éteres polibrominados y
hexabromociclododecano (incluyendo tres isómeros).
Alarma
Los COP han generado alarma en todo
el mundo por ser tóxicos para el medio ambiente y la salud. Una
larga exposición a ellos está relacionada con la aparición de
enfermedades como el cáncer o diabetes y con alteraciones en el
funcionamiento de órganos y sistemas, como el hormonal o
inmunológico.
Aún se desconoce a partir de qué
umbral los COP son peligrosos, pero la OCU ha comprobado que
existen grandes diferencias y falta vigilancia en muchas fuentes de
contaminación.
Los COP
Los contaminantes orgánicos
persistentes (COP) conocidos internacionalmente por sus siglas en
inglés, POPs (Persistent Organic Pollutants) son un
conjunto de compuestos orgánicos fabricado artificialmente por los
seres humanos. Son muy tóxicos, y tienen un tiempo de persistencia
en el ambiente muy largo. Al ser un compuesto artificial, las
bacterias y demás organismos no pueden descomponerlo y degradarlos
fácilmente. Muchos tienen efectos acumulativos, ya que se almacenan
en los tejidos grasos fijándose en la cadena alimenticia y pueden
tener efectos hormonales.
Entre ellos están los pesticidas y los insecticidas
organoclorados. También se encuentran en compuestos químicos
(dioxinas, entre otros), en la industria electrónica y en los
plásticos.
Estudio de la OCU
En el estudio de la OCU se han encontrado concentraciones
especialmente altas de retardantes bromados de llama (PBDE) en
domicilios muy dispares en Almería, Madrid y Valladolid. También se
ha encontrado un caso con niveles elevados de lindano, (HCH), un
pesticida muy utilizado hace años.
Al dar a conocer los resultados del estudio, la OCU advirtió que
el principal escollo para "luchar" contra los COP es que se
dispersan y no se reconocen fácilmente, ya que no tienen olor ni
color. "Tampoco hay forma de evitarlos porque en las etiquetas de
los productos no se identifican".
La única arma contra los COP que tiene el consumidor es la
ventilación del hogar y utilizar los puntos limpios para facilitar
el reciclaje de productos viejos que puedan contener COP.
Por otra parte, "es la Administración la que debe desempeñar un
papel clave para animar a que se investiguen alternativas a estas
sustancias más seguras, vigilen los niveles en nuestro entorno y
garanticen la eliminación de los focos que siguen emitiendo COP
(p.e. fábricas sin desmantelar, almacenamientos ilegales…)".
Ante esta situación, la OCU pide:
- Información
- Desarrollo y promoción de sustancias que reemplacen a los
COP.
- Garantía de que se realiza un reciclaje correcto de residuos
con COP. En el caso de España hemos demostrado que tiene mucho que
mejorar.
- Las restricciones o alternativas tienen que adoptarse por todos
los estados.
- Incremento de los estudios sobre la contaminación en los medios
o fuentes a los que estemos expuestos los humanos, especialmente de
aire en los hogares, porque nuestro estudio encuentra valores muy
superiores a los encontrados en exteriores (donde se está midiendo
actualmente).