La energía es de importancia fundamental para el bienestar público y de los consumidores en todo el mundo.
Las normas de eficiencia energética prescriben la eficiencia energética de los productos manufacturados.
Los consumidores necesitan información clara y correcta acerca de la eficiencia energética de productos y servicios a fin de reducir su uso de energía.
Los gobiernos pueden crear incentivos financieros para promover la eficiencia energética.